«Ahora, si tienes una hipoteca, podrás unificar tus créditos en uno solo y ahorrar con ello más de la mitad de lo que ahora pagas. Así puedes aprovechar para realizar la reforma que tienes pensada, comprar los muebles, cambiar el coche o, por qué no, construirte una piscina».

Éste es un anuncio más de los que publicitan el servicio de reunificación de todas las deudas en un préstamo único, una práctica cada vez más utilizada. La mayor popularidad de estos servicios ha hecho que el Banco de España recomiende a los usuarios que antes de acometer esta operación se fijen detenidamente en todos los detalles y no únicamente en el tipo de interés que tendrán que pagar.

Esta operativa, últimamente muy publicitada por empresas no bancarias pero que llevan años ofreciendo los bancos tradicionales, permite unir en un único crédito desde la cuota de la hipoteca a la deuda de una tarjeta, pasando por el préstamo del coche o algún otro préstamo personal. Para conseguirlo, se suele ampliar la hipoteca ya existente o abrir una nueva, con lo que se pasa a tener una sola cuota, que suele ser inferior a lo que se abonaba antes por todas las deudas. A cambio, el periodo a pagar se amplía.

Ante la proliferación de anuncios publicitarios sobre esta práctica, el Banco de España ha pedido a los usuarios en su Portal del Cliente Bancario, que al analizar esta operación no miren «sólo la diferencia de tipos de interés entre los préstamos antiguos y el nuevo, sino también el plazo durante el cual se va a estar pagando y los gastos totales de la operación». El supervisor recuerda que estas operaciones tiene costes de tramitación y formalización; los créditos que se cancelan suelen aplicar comisiones o penalizaciones por pago anticipado; las modificaciones en las hipotecas acarrean gastos de notario, registro e impuestos, y la apertura de una nueva conlleva otras comisiones y desembolsos. Además, si se acude a una empresa no bancaria, que son las que más publicidad están haciendo en los últimos meses, el servicio de intermediación tendrá un coste que, normalmente, será a cargo del cliente. Ante todos los gastos que puede conllevar la operación, el Banco de España insiste en que «es conveniente solicitar información detallada de los costes que conllevaría la operación solicitada».